Cómo conservar cerezas y picotas más tiempo

Trucos para que las cerezas y picotas de temporada duren más

Alba Caraballo - 6 de abril de 2021 - Trucos de cocina

Las cerezas y picotas son frutas de la temporada de primavera y veranos por excelencia. Son jugosas, frescas y muy sabrosas, sin embargo, una vez recolectadas, solo se pueden conservar unos días. 

En cualquier caso, estos truquis caseros te ayudarán a almacenarlas correctamente y así conservar su aspecto y sabor un poco más. Así es como puedes conservar cerezas más tiempo.

Trucos para que cerezas y picotas duren más

 

Las cerezas y picotas frescas comienzan a pudrirse y enmohecerse después de unos días, tan pronto como se han cosechado. Por lo tanto, es recomendable seguir estas sencillas pautas para mantenerlas lo más sabrosas y aromáticos posible. Pero antes, una nota importante, una vez recolectadas, las cerezas no maduran. Por lo tanto, solo debes comprar o recoger las frutas cuando estén maduras y de color rojo brillante.

1. Cerezas y picotas con tallo

Almacena estos pequeños frutos conservando el tallo. De esta forma no pierden jugo, quedan sabrosos y no pueden penetrar bacterias putrefactas. Si, falta el tallo, la abertura resultante ofrece un objetivo para las bacterias putrefactas y la cereza se echará a perder más rápidamente.

2. Guarda en nevera

Mantén siempre las cerezas frescas en el refrigerador. La temperatura ambiente contribuye a que maduren más rápido por lo que puedes alargar su vida dejándolas en una temperatura más fresca.

3. No las guardes en bolsa

Saca las cerezas de su bolsa de plástico inmediatamente después de la compra. La humedad que se genera dentro de la bolsa solo harán que se multiplique el moho y tengas que tirar más piezas antes de tiempo. 

4. Elige bien las cerezas y picotas

Cuando compres cerezas, elige las que están ya maduras, las reconocerás porque su tallo se ve verde y suave. Si está firmemente adherido a la fruta, también indicará frescura. Asegúrese de que las frutas se vean regordetas y brillantes.

Las grietas y las áreas magulladas también deben verse como señales de advertencia. Las grietas indican que la fruta ha sufrido demasiado bajo la lluvia, mientras que las rozaduras indican un manejo inadecuado. En ambos casos se acorta la vida útil de las cerezas.

5. Guárdalas en un frasco

Lo mejor para que cerezas y picotas duren más tiempo es ponerlas en un frasco con tapa. Además, te damos un truqui extra, si rellenas el frasco con papel de cocina, podrá absorber el exceso de humedad. De esta forma, las cerezas se conservarán en el frigorífico durante unos días más. 

6. Lava las cerezas antes de comerlas

Las cerezas solo deben lavarse poco antes del consumo, hay quien llega del supermercado con tu bolsa llena de cerezas y las lava antes de dejarlas en un tupper o frasco, sin embargo, esto hace proliferar el crecimiento prematuro de moho.

7. Congela las cerezas

Si has comprado más de la cuenta, bien sea porque estaban a buen precio o porque calculaste mal, puedes congelarlas perfectamente para tomarlas más adelante. Las cerezas se mantendrán durante varios meses en una bolsa para congelador en buen estado. 

Cuáles son las propiedades de las cerezas

Las cerezas son un fruto del verano muy sabroso y además nutritivo ya que está repleto de vitaminas, solo tiene un punto negativo, y es que pueden resultar flatulentas: 

Las cerezas son frutas ricas en potasio y vitamina C, esto tiene un importante impacto sobre el sistema inmunológico.

No te dejes engañar por su dulzor, a pesar de él, son bajas en calorías. Aproximadamente 100 gramos de cerezas contiene 65 calorías, por lo tanto, se convierten en un excelente picoteo entre horas. 

Un grupo de antioxidantes se encuentra en concentraciones particularmente altas en las cerezas. Este es el grupo de flavonoides.

Según indican varios estudios, tanto la calidad como la duración del sueño pueden verse influidas positivamente por comer cerezas.

Las cerezas son ricas en antocianinas, un grupo de compuestos vegetales que pueden ayudar a reducir el riesgo de diabetes tipo 2.

La investigación científica afirma que las cerezas tienen un efecto antiinflamatorio. También contrarrestan los niveles elevados de ácido úrico por lo que pueden ayudar en caso de sufrir de gota y artritis.

Gracias a su alto potencial antioxidante, las cerezas reducen el dolor muscular y ayudan al cuerpo a regenerarse después del ejercicio.