Cómo lavar los platos a mano ahorrando mucha agua

Tips para un lavado a mano de tu vajilla ahorrando gran cantidad de agua

Alba Caraballo - 13 de mayo de 2021 - Trucos caseros

Lavar los platos a mano era la única alternativa posible hasta hace unos años cuando el lavavajillas se instaló en nuestros hogares. Sin embargo, puede suceder que tengas pocos platos que lavar habitualmente o que tardes tanto en llenarlo que no merezca la pena, en determinadas situaciones, usar el lavavajillas.

Si te ocurre esto o bien, si no tienes lavavajillas en tu casa, te enseño unos cuantos truquis de la abuela (de hecho los aprendí de mi suegra) para lavar los platos a mano ahorrando mucha agua.

Tips para lavar los platos a mano ahorrando agua

 

Partamos de la base que estos trucos los he aprendido de mi suegra, una mujer que a pesar de tener una gran cocina, se negó a instalar un lavavajillas en ella porque no lo consideró necesario. Tiene el tiempo suficiente para encargarse de lavar la vajilla, le gusta hacerlo y además, su método le permite ahorrar una gran cantidad de agua.

Ver también: Trucos para un lavado perfecto en el lavavajillas

Incluso en esas ocasiones en las que ha organizado grandes comidas en su casa con bastantes invitados, nunca se quejó de no tener lavavajillas. Ella se pasaba gran parte de la tarde lavando platos (¡no me riñáis por no ayudarla!, es un proceso que prefería gestionar a su manera y sin injerencias) en su pequeña e improvisada "cadena de montaje" donde lavaba todos los utensilios con el menor gasto de agua posible.

La primera vez que la vi hacerlo me sorprendió tanto que me entretuve a estudiar su método y, realmente el gasto de agua al lavar toda la vajilla a mano era mínimo. 

Por el contrario, la costumbre de abrir el grifo y, con el agua corriendo a raudales ir lavando platos es un método poco ecológico ya que supone un gasto de agua tremendo. Tanto que puede ser superior al de un lavavajillas. Y, si no lo crees, a las pruebas me remito. Según un estudio realizado por la Universidad de Bonn, se necesitaron 103 litros de agua para lavar una vajilla relativa al uso de 12 comensales. Por el contrario, llenar un lavavajillas con la vajilla usada por 16 comensales (4 más) solo utilizó 10 litros de agua. Y es que, un grifo abierto puede llegar a gastar 12 litros por minuto de agua potable, ¿no te parece un gasto innecesario y un insulto al cuidado de nuestro planeta?

Pues bien, si realmente te preocupa,  ya no solo tu economía doméstica sino la protección del medio ambiente y de los recursos de nuestro planeta, te propongo estos truquis de la abuela para ahorrar agua mientras friegas los platos a mano: 

Primer paso: Eliminar la suciedad incrustada

No dejes que los restos de comida se asienten durante mucho tiempo sobre el plato, si los dejas durante horas, tendrás que invertir más tiempo, agua y esfuerzo en eliminarlos.

Desecha cuanto antes las sobras en la basura ayudándote con una cuchara o tenedor para arrastrar bien todos los restos.

Si has cocinado usando sartenes y ollas, puedes llenarlas con un dedo de agua y dejarlas en la placa o vitrocerámica aun un poco caliente (pero apagada) para ayudar a sacar algunos alimentos que pueden haber quedado pegados.

Ver también: Cómo arreglar platos rayados

Segundo paso: llena un barreño o la pila con agua

Llena la pila del lavavajillas con agua caliente y añade un chorro de lavavajillas. Si tu tapón no cierra herméticamente o lo has perdido, también puedes llenar un barreño. Eso sí, recuerda que es importante que el agua esté bien caliente para ayudar a sacar mejor la grasa y suciedad de tu vajilla.

Vamos a comenzar por los elementos más prioritarios y menos sucios como son platos, tazas, vasos y cubiertos. Son los utensilios que están menos sucios y tienen menos grasa. Dejaremos para una segunda fase los elementos más pesados como sartenes y ollas.

Si tienes dos senos en tu fregadero, puedes colocar en uno de ellos el barreño con el agua caliente o incluso puedes llenarlo y poner el tapón; y, el otro, lo dejaremos para ir aclarando la vajilla. Si solo tienes uno, pon el barreño en la encimera de la cocina y deja libre el seno para poder aclarar los platos.

Tercer paso: limpieza de los platos con truco extra para facilitar su lavado

Ahora que ya tienes preparado el territorio, te voy a dar otro tip que aprendí de mi suegra para facilitarte la limpieza, estos son los pasos a seguir:

- Deja todos los vasos, platos y cubiertos sucios en la pila de tu fregadero. 

- Toma, por ejemplo un vaso, y lávalo en el barreño (o el otro seno del fregadero), frota con estropajo y el lavavajillas que añadiste al agua.

- Una vez limpio, abre el grifo el tiempo únicamente necesario para aclararlo. ¿Recuerdas que habíamos dejado todo el resto de la vajilla en el seno del fregadero? Al abrir el grifo le irá cayendo el jabón y agua del aclarado y te ayudará a ir quitando grasa y suciedad de la vajilla que todavía está sucia. Tendrás que frotar mucho menos ya que poco a poco, irá limpiándose por acción del agua y jabón que le está cayendo.

- Continúa haciendo el mismo proceso con el resto de la vajilla: toma una pieza, lávala en el barreño y aclárala bajo el grifo abriéndolo solo lo indispensable.

Si has dado una gran comida y tienes mucha vajilla que limpiar, quizás tengas que cambiar un par de veces el agua del barreño o de la pila. Ve comprobando el estado del agua para no lavar tus platos con agua excesivamente sucia. Quizás te parezca un sistema poco higiénico, sin embargo, nada más lejos de la realidad, puedes enjuagar una serie de vasos, platos y cubiertos en un mismo barreño y recogerlos limpios sin residuos de los elementos anteriores. En cualquier caso, tú misma puedes decidir cuándo es momento de cambiar el agua. 

Cuarto paso: escurrir y secar

Según vaya saliendo tu vajilla del proceso de aclarado, colócala en un escurridor o, si no tienes, pon un paño sobre la encimera y ve poniendo los platos sobre él. Para ahorrarte el secado individual de cada elemento, puedes dejarlos un rato secando al aire antes de guardarlos en el cajón.

Ver también: Cómo limpiar el horno con el mínimo de molestias

¿Y las sartenes y cazuelas?

Para las herramientas más pesadas de la cocina vamos a seguir el mismo procedimiento. Llena la pila o un barreño con agua bien caliente y un buen chorro de jabón de lavavajillas, introduce una cacerola y ve lavándola en este agua hasta que elimines bien toda la grasa o restos de comida pegada. 

Deja el resto de cacerolas o sartenes en la pila y, cuando aclares el elemento que estás limpiando, el resto de batería de cocina que está en la pila, recibirá el agua y jabón del aclarado de este, por lo tanto, será más fácil limpiarlos a continuación. 

En este caso, solo abriremos el agua del grifo el tiempo indispensable para aclarar cada elemento por separado y, lo cerraremos, en cuando lo hayamos aclarado.